Para el siglo XXI, Lima se ha convertido en una gran metrópolis, en ella actualmente viven más de 8 millones de personas y el numero va en aumento cada año.
Según las Naciones Unidas, hace un siglo atrás solo el 10% de la población mundial vivía en zonas urbanas, para principios de este siglo son más del 75% de habitantes urbanos, gran parte de estos ubicados en megaciudades de África, Asia y Sudamérica. Muchas de éstas, superan la población de Lima:
Ciudad de México, México (19,013,000); Mumbai, India ( 18,336,000); New York, Estados Unidos ( 18,498,000); São Paulo, Brasil (18,333,000); Shanghai, China ( 12,665,000);y Tokyo, Japón ( 35,327,000).Estas ciudades están en desarrollo continuo y muchas de ellas forman parte de países del primer mundo.
Pero entonces ¿Qué ha pasado con Lima?...
La ciudad de Lima ha sufrido una expansión espontánea y caótica, creando asentamientos suburbanos de carácter informal, los cuales no cuentan con servicios básicos, saneamiento e infraestructura. La expansión territorial ha sido exageradamente horizontal, teniendo distritos muy grandes territorialmente pero con muy bajos índices de densidad. Actualmente no podríamos hablar de Lima, como una mancha homogénea, estamos frente a una ciudad desarticulada física y culturalmente. Sin embargo esta situación genera fenómenos urbanos y respuestas culturales interesantes, que aún arquitectos y urbanistas no hemos explotado al máximo.
La Lima fragmentada de nuestro tiempo contiene un carácter pluricéntrico, es decir el centro histórico como lo conocemos dejo de ser el centro real y físico de la ciudad, para dar paso a muchos centros urbanos, donde actualmente se está gestando el desarrollo de la ciudad.
Distritos como los del Cono Sur y Norte, zonas al Oeste como el Callao y San Miguel, son ahora los centros de sub-ciudades que conforman Lima, los cuales deberían contar con el adecuado equipamiento de vivienda, infraestructura, transporte, etc.
La motivación principal de esta investigación, es especular y experimentar acerca de la vivienda, la habitabilidad y la densidad de Lima contemporánea, en busca de proponer soluciones arquitectónicas que de respuestas coherentes al problema; Además de generar una reflexión entorno al papel del arquitecto como planificador, ordenador o eventualmente destructor de la ciudad…